La planta empotrada es útil para las cocinas donde es importante sacar agua purificada de manera rápida sin tener que utilizar botones para activar o desactivar la corriente eléctrica.
El equipo tiene un mecanismo que se prende y se apaga de manera automática en el momento que el usuario abre o cierra la llave, ahorrando tiempo, evitando choques eléctricos y disminuyendo el deterioro que sufre el equipo al evitar el accionamiento manual ya que no se ensucia por las sustancias o materiales que utiliza los cocineros en el momento de la preparación de los alimentos.
La versatibilidad de la planta empotrada radica en que puede ser conectada al mezclador de la cocina, o puede tener su salida independiente y tener derivaciones para maquinas de hacer hielo, nevecones, etc.




